Colabora con Nosotros

Ayúdanos a mantener y mejorar este Blog, solo te pedimos que hagas clic en la publicidad.

Buscar en este blog

10 de junio de 2013

Un paseo por el Yepes invisible

Personajes desaparecidos, lugares emblemáticos de la villa que ya no existen e historias que evocan un tiempo pasado y no siempre mejor. Es el Yepes invisible, un trozo del pasado de la localidad que  salió a la luz de los ojos de cientos de curiosos que se sumaron a un recorrido de aproximadamente hora y media el sábado por la noche. Es el pistoletazo de salida a la celebración de las Jornadas Calderonianas, que tendrán lugar el próximo domingo 16, y que con Yolanda Mancebo, directora y profesora de la Real Escuela Superior de Arte Dramático a la cabeza, tomarán forma en las Rutas Dramatizadas, el mejor viaje por el Yepes de Calderón de la Barca con ‘El Mágico Prodigioso’ como protagonista.
Pero para abrir boca, los yeperos y visitantes disfrutaron con ocho escenas sin tanta luz, sólo la de las antorchas, y por aquellas zonas más antiguas y desconocidas que cinco siglos atrás, en el XVI, tuvieron una vida completamente diferente a la actual. La plaza de Santo Domingo sirve de bienvenida y el romance de la doncella guerrera introduce inmediatamente al público en el convento de Santo Domingo de Guzmán, del que se conservan partes que son de propiedad privada. Allí se espera con anhelo la representación del auto sacramental ‘El Mágico Prodigioso’, escrito por Carlderón con motivo de la celebración del Corpus Christi de 1637 en el municipio.

A través de la calle Santo Domingo, la plaza del Duque presenta la siguiente escena, sin apenas texto para escuchar los lances de una pareja y un espadachín más que ejemplifican el poder de la Inquisición y la debilidad de sus opositores. «Así mueren los enemigos del Rey», concluye el vencedor con los vencidos yaciendo en el asfalto. La ruta se dirige entonces hasta una de las puertas del recinto amurallado que aún se conserva, la Puerta Nueva, también llamada de la Lechuguina. Un grupo de jocosos actores  comenta ‘El retablo de las maravillas’, de Miguel de Cervantes, una obra en la que el montaje de los embustes se pone a prueba. Con el poder mágico del sabio Tontonelo, la gran mentira empieza a funcionar y nadie se atreve a admitir que se ha dejado engañar. Es tarde, pero gracias al Retablo de las Maravillas los yeperos han vuelto a ver el convento de Santo Domingo, las murallas o la cárcel de la Cruz Verde.

Precisamente este último lugar, que permanece en la villa bien señalizado, es el destino de Eleno de Céspedes, un personaje que presume de ser la primera mujer cirujano de España y que vivió una intensa lucha por ser lo que no era. Nació mulata en un pueblo de Granada hija de una esclava negra y su propietario. Tuvo un parto y desde ese momento sufrió un cambio corporal que le hizo pasar exhaustivos exámenes genitales como un hombre. Vivió durante un año en Yepes como marido de María del Caño, trabajando como cirujano en esa localidad y en otras de la zona. La rareza de su historia fue muy difundida y terminó suscitando la denuncia de un antiguo conocido ante el Gobernador. Fue condenada a 200 azotes y a trabajar sin remuneración en un hospital por sodomía y lesbianismo. En la escena, atado a la Cruz Verde, Eleno (O Elena) pena en la cárcel su ambigüedad y presunto hermafroditismo.

Es el momento de adentrarse en la zona de las clases bajas de Yepes, así que en la cueva del Gaitero, al lado de la antigua Puerta del Hondón, la quinta del recinto amurallado y que no ha llegado a la actualidad, el grupo de folk Aljibe ameniza con su música este lugar. Es la zona del valle, pero la comparación con Toledo no es odiosa porque allí también convivieron las tres culturas, cristianos, musulmanes y judíos. Poco después, en la calle San Bernardo, se invita a bailar al público el Vals de Xebau (Baile de los Caballos), una danza de origen francés de finales de la Edad Media que se utilizaba en fiestas campestres del sur del país vecino.

La ruta camina hacia su final al subir la calle San Juan de la Cruz. Allí se sabe el lugar exacto donde los padres del poeta místico, Gonzalo de Yepes y Catalina Álvarez, tenían su residencia. El público se adentra en el patio de la casa para escuchar ‘La noche oscura del alma’, recreada como un poema dramatizado a través de una espectacular danza entre un chico y una chica.

Reyes Católicos. Ya sólo queda recordar los esponsales de los Reyes Católicos, realizados en la villa. La escena toma forma al lado del Palacio Arzobispal, donde fijó su residencia entonces el turbulento arzobispo Alonso Carrillo, fiel a la causa de Isabel. Sin embargo, al morir Enrique IV, rápidamente chocaron sus intereses.

Carrillo no aceptó el tratamiento autoritario de los Reyes Católicos y, por otra parte, se produjo el ascenso a canciller del reino de Pedro González de Mendoza, un viejo enemigo. Esta situación le llevó a un enfrentamiento que perdió en la Guerra de Sucesión Castellana. Dando un giro absoluto a su política, Carrillo se integró en el bando liderado por el rey de Portugal que apoyaba los derechos al trono castellano de su sobrina la princesa Juana contra Isabel la Católica. La guerra fue larga y cruel, pero a principios de 1479 una ofensiva de los Reyes Católicos derrotó definitivamente a los portugueses y obligó a Carrillo a someterse y a aceptar guarniciones reales en todas las fortalezas que controlaba para poder continuar como arzobispo de Toledo. La partida de ajedrez que pretendía jugar y que presenta bajo la atenta mirada de los yeperos le lleva a llorar amargamente por sus remordimientos. En la escena, Carrillo se quita la careta, los zancos y parte del hábito para abandonar su personaje malvado y controlador. Alegoría pura del teatro y de un Yepes invisible que en ese momento concluye para cruzar las cortinas y volver al siglo XXI. Parafraseando a Calderón, al teatro del mundo.

Fuente: La Tribuna de Toledo .es

http://www.latribunadetoledo.es/noticia/ZA78F54A6-9744-2075-17DF5811B818F6F4/20130610/paseo/yepes/invisible

Información del contenido